Doctor Carlos Allende

Primer centro argentino para niños muy inteligentes y sus padres

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Países adelantados se interesan por los superdotados

Estados Unidos, hace muchos años que fomenta y protege emprendimientos que se vinculen con la inteligencia. Las grandes empresas tecnológicas buscan constantemente mentes brillantes para sus puestos clave. El florecimiento o el fracaso de éstas empresas depende hoy día, casi exclusiva-mente, de si ganan o pierden especialistas o científicos con facultades mas que sobresalientes.

La tecnología de punta, así como otros campos de la ciencia, por ej. la bioquímica o la ingeniería genética han avanzado y progresado de tal forma que cada vez se hace mas imprescindible la colaboración de científicos, no solo extremadamente inteligentes, sino también literalmente “genios”, para que sepan controlar la continuidad de los procesos técnicos. Estos países, donde podríamos incluír también a Japón, China y Rusia, saben que la inteligencia se constituye en su mejor herramienta de crecimiento, y así desarrollan constantemente programas para captar y preparar niños que serán su reservorio creativo. El “hot-housing” como lo denominan en EEUU, se constituye en el desarrollo de programas a implementar.

Si bien sabemos que el sustrato de la inteligencia es innato y adquirido en porcentajes iguales, conjunto de profesionales se valen de todos los medios disponibles por la ciencia y de una pedagogía especial para potenciar el desarrollo intelectual y estimular la creatividad, haciendo sobresalir las aptitudes que de otro modo hubieran quedado sepultadas. Es sabido también que solo utilizamos un veinte por ciento de nuestras capacidades intelectuales. Asimismo éstos programas no descuidan los afectos , y se contempla también el factor humano y social; un niño inteligente con una edad mental superior, no deja de jugar e interactuar con niños de su edad que no poseen las mismas aptitudes. Sabemos que los chicos superdotados son diferentes, y requieren una atención especial; poseen una buena dotación de sus capacidades intelectuales, el CI es marcadamente superior a sus congéneres, “sueñan” despiertos, son muy sensibles, son altamente creativos y su capacidad para resolver situaciones es muy creativa.

Desde el aspecto ontogenético vemos que al nacer, nuestro cerebro es como una computadora vacía que se va cargando con experiencias vividas. El mayor o menor grado de estímulo hará que ésta carga sea potencialmente fructífera o no. En EEUU hay unas treinta instituciones que trabajan especialmente con éstas temáticas, y resalta entre ellas el Instituto Para el Desarrollo del Potencial Humano de Filadelfia. Paralelamente, Feuerstein trabaja en Israel con técnicas de estimulación intelectual, pero en éste caso para niños con deterioros cognitivos. Ambos polos de investigación consideran que la estimulación y el reforzamiento de la actividad intelectual permite un aumento del potencial; podemos homologar ésto con el trabajo de los diferentes músculos del cuerpo. Éstos adquieren fuerza a través del entrenamiento constante y regular, así crece también la capacidad intelectual por medio del esfuerzo diario. Una carencia en el ejercicio del pensamiento lógico o de la voluntad de aprendizaje conduce a una pérdida de inteligencia, al igual que un cuerpo estático por la falta de entrenamiento muscular.

Se puede afirmar que los primeros años del bebé son definitorios en su adquisición cognitiva, y es prácticamente a partir de los seis años donde el juego como aprendizaje declina, dando paso a la adquisición del conocimiento y la información se convierte en “trabajo” y esfuerzo intelectual.