Doctor Carlos Allende

Primer centro argentino para niños muy inteligentes y sus padres

(5411) 4823-4182 o (15) 5730-7629

Niños muy inteligentes y sus amistades

Dr. Carlos Allende

En un principio los niños eligen a sus amigos por familiaridad o cercanía. Pero cuando van a la escuela , lo habitual es que busquen un amigo con un carácter afín al suyo. O también es posible que busque a un niño totalmente distinto a él, porque le atrae lo opuesto.
Cuando empieza la fase del juego cooperativo, es importante que cada uno entienda las fantasías y ocurrencias del otro. Si no es así, el que ayer fue su mejor amigo, hoy deja de serlo y se presenta otro preferido. Por eso, entre los 2 y los 4 años las amistades cambian a menudo y suelen hacerse más estables a partir de los 5 años. Esto ocurre en la generalidad de los casos, pero en los niños muy inteligentes puede ser distinto.

Estos niños, por sus particularidades, muchas veces se relacionan muy superficialmente con el conjunto. Pensemos que su edad mental es en general uno o dos años mas avanzada, por lo que su círculo se estrecha. Sus particulares intereses hacen que muchas veces no sean comprendidos por el entorno, por lo que puede ocurrir que en el mejor de los casos haya uno o dos que se acerquen, sea por curiosidad o por compartir sus gustos, y él será muy selectivo a la hora de elegirlo. Generalmente (no en todos los casos) les cuesta establecer actividades grupales y pueden llegar a jugar o leer en soledad. Ante la desinformación que vemos habitualmente, ésta situación puede llegar a ser vista como algo patológico lo cual sólo corresponde a su particular visión de la realidad.

Los amigos imaginarios

Los amigos imaginarios pueden ser de distinta naturaleza, como personas u objetos, peluches, monos o personajes inventados. Y es con ellos con quienes el niño tiene un espacio para conversar, jugar y pelear.
En general, se supone que los amigos imaginarios tienen una función positiva para los niños en momentos en que ellos no son capaces de expresar bien sus sentimientos. Incluso hay ocasiones en que sus propios sentimientos negativos se los atribuyen a ellos. Por ejemplo, para evitar un reto o castigo cuando el niño hace algo malo culpa.
Los amigos imaginarios también surgen como respuesta a las idealizaciones e ideas positivas. Junto a estos personajes tienen espacio para satisfacer sus anhelos y deseos, en general, en esas instancias pueden satisfacer algunas necesidades que no tienen en su entorno habitual. La construcción intelectual que realizan los niños muy inteligentes, produce personajes muy sofisticados, algunos que inclusive desconciertan a sus padres; un mundo lleno de historias, relatos, etc que hacen del niño un verdadero creativo. Debemos estimular éstas características, que ayudarán al desarrollo de su mundo interior, ya de por sí muy rico.