Doctor Carlos Allende

Primer centro argentino para niños muy inteligentes y sus padres

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Las emociones en niños muy inteligentes

Dr. Carlos Allende

Las emociones o sentimientos son parte de nuestra vida y nos proporcionan la energía para resolver un problema o realizar una actividad nueva. En definitiva, actúan como resortes que nos impulsan a actuar para conseguir nuestros deseos y satisfacer nuestras necesidades.

En los niños muy inteligentes, estas emociones son muy fluctuantes, pudiendo pasar de un estado anímico a otro con rapidez. Su baja tolerancia a las frustraciones (ver Angustia y frustación en niños muy inteligentes) producen muchas veces estos cambios, ya que su sensibilidad y el afán perfeccionista que poseen traen aparejados altibajos emocionales frecuentes.

Apego emocional

El apego es la relación afectiva más íntima, profunda e importante que establecemos los seres humanos. Este apego afectivo se caracteriza por ser una relación que es duradera en el tiempo, suele ser estable, relativamente consistente, y es permanente durante la mayor parte de la vida de una persona.

Los niños muy inteligentes, debido a su alta sensibilidad e inseguridades propias de de su personalidad, sentirán que sus padres y hermanos mayores son los únicos referentes a los que puede recurrir, demandando de ellos todas las respuestas. Deberemos fomentar en ellos la búsqueda de sus propias construcciones e identificaciones, consiguiendo así que ellos mismos aprendan a adquirir seguridad, inculcándoles la curiosidad y logrando así sus propias opiniones y por ende sus propios y originales logros.

Sensibilidad Emocional

En la mayoría de casos, los niños muy inteligentes demuestran una alta sensibilidad emocional. Lloran con facilidad cuando se sienten ofendidos, se preocupan más por las cosas y pueden sentirse muy felices frente a situaciones que le otorguen placer. También piensan antes de actuar, con lo cual suelen dar la impresión de ser tímidos o miedosos cuando, en realidad, lo único que hacen es observar. Y cuando llegan a ser adolescentes, en general llaman la atención por su amabilidad y escrupulosidad, y por el hecho de que simplemente no soportan injusticia, irresponsabilidad o crueldad. Muchas veces, sobre todo en grupos de pares, estas actitudes son tomadas como debilidad, y pueden ser sujeto de burlas o de exclusión. Deberemos mostrarles que, por el contrario éstas actitudes frente a la vida los hace mas fuertes y mas conocedores del mundo en que viven.