Primer centro argentino para niños
muy inteligentes y sus padres

Carlos Allende

Doctor Carlos Allende

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Felicidad y Superdotación

Dr. Carlos Allende

Desde muy pequeños, los bebés reciben mensajes que les dan una impresión general sobre sí mismos y su entorno. Debido a que poseen especial sensibilidad, perciben fácilmente el estado emocional y actitud de su madre, padre o tutor, y saben cuándo son aceptados o rechazados.
La labor de los padres o personas que están a su cargo desempeña importante papel, ya que deben enseñarles a mantener sus emociones bajo control. Así, actúan como asistentes para ayudar al niño a integrar todos los estímulos y experiencias que enfrenta, a fin de que pueda darles sentido y significado, y logre aprendizaje que conlleve al desarrollo.
Además, para ello, resulta fundamental crear un ambiente afectivo y de confianza, lo que implica respeto por parte del adulto, entorno firme y con límites. Tales elementos proporcionan a los niños la seguridad de que cuentan con alguien que puede atender sus necesidades físicas y emocionales. El niño muy inteligente muchas veces parece triste o preocupado por aspectos de la vida. Es su estilo de personalidad, y nosotros debemos respetar esta forma. Juega solo, construye sus propias historias y realiza y se estimula con pasatiempos de adultos. No deberemos preocuparnos, ya que sus búsquedas serán distintas al las del niño término medio.

¿Cómo piensa un niño superdotado?

Todavía estamos enfrascados en la bizantina "pelea" de si la superdotación es de origen genético o adquirido. Lo que sí sabemos es que éste niño vive enfrascado en su mundo de fantasías y épica. Construye personajes imaginarios, piensa velozmente, muchas veces mas rápido que el ejercicio de sus palabras y construye respuestas atípicas y originales, para el terror y desconcierto de sus maestros y familiares, quienes buscaran en él patologías inexistentes. Es un niño "marginal" ? NO, es un niño DISTINTO.

¿Los niños inteligentes son infelices?

Muchas veces escucho en el consultorio a padres que me dicen: "...sí, mi hijo es inteligente, pero yo prefiero que sea feliz..." Hay en éste comentario, muy común, por cierto, una falacia; prácticamente todos los niños vistos y diagnosticados con altas capacidades son felices.

El concepto de felicidad, ya de por sí subjetivo, depende de la búsqueda de aquellas cosas que nos reportan situaciones placenteras, ser amados, la necesidad de buenos momentos, salud plena etc. Estos niños, ya de por sí atípicos en sus gustos, gozan profundamente de sus intereses y curiosidades, aspecto que, al ser generalmente diferente al del resto de sus amigos, los coloca a la vista de los demás como "raros" o diferentes.

Ellos serán felices a su manera, deberemos respetarlos, fomentar y procurar que ellos posean aquellos gustos que los hagan plenos y satisfechos. Su grado de abstracción lo lleva, muchas veces, a parecer aislado y reconcentrado en su mundo, pero sabrá perfectamente que ocurre en su entorno, y manejará sus relaciones de manera acertada.   A no asustarse...

A propósito del tema, frente a éste prejuicio de que al ser inteligentes, muchas veces retraídos e individualistas, no son felices, les puedo asegurar que hay mucha gente "normal" que no es feliz. Entonces: ¿podemos definir qué es la "felicidad" para cada ser humano?